miércoles, 29 de agosto de 2007

Una canción para ti


Mírame, aquí sigo y como siempre tú sin darte cuenta. Aquí estoy a pesar del tiempo y tu indiferencia me mantengo constante en el intento por permanecer a tu lado, sin más intención que verte mientras sigues tu vida. Tú no sabes que estoy aquí, creo que ni notas mi presencia, sin embargo, yo te siento tan mía…


No porque te posea, simplemente porque te adueñaste de mí sin pedir permiso y ahora pretendes deshacerte tratando de que no me de cuenta, pero lo se. Poco a poco te alejas, disculpándote con excusas que ni tu misma puedes creer, pero yo hago por entender y sólo por no perderte para siempre.


Sé que no eres para mí, que nuestros destinos no se volverán a cruzar. Que aquel tiempo, no hace tanto, en el que todo eran esperanzas e ilusiones ya pasó, a mi que ahora tan sólo me queda el recuerdo sólo espero que por lo que alguna vez fuimos, el cariño no lo olvides y si alguna vez precisas de mi ayuda, sabes que ahí estaré.


Espero que te vaya bien, y que todos los sueños que algún día me dijiste trates de cumplir, los miedos que en alguna noche de complicidad me confesaste los superes y que la felicidad que tanto anhelas la consigas.


Nada más te digo que un beso, y hasta pronto.

Amanecer


Un nuevo día comenzaba, pero al contrario de todo nada en él era nuevo. La misma sensación del día a día, el temor quizás, la ignorancia tal vez o el suspense puede ser la causa de este malestar que de otra forma no puede explicar. La presión en el pecho a penas le deja respirar ¿qué le pasa? Su cabeza no es capaz de sospechar que extraña enfermedad recorre su cuerpo, le gustaría saber que es para intentar remediarlo…aunque no es un dolor común.


Volver a hablar con ella…su voz se clavaba en su mente, retumbaba, se repetía una y otra vez, estaba lejos pero sin embargo al cerrar los ojos la sentía junto a si, podía tocarla y sentir su piel, su respiración pausada rozaba su cuello…y el dolor intenso se agudizada al escucharla, al sentirla en los sueños, un silencio tan sólo. Los latidos de su corazón lo interrumpieron, un sonido acompasado, rítmico y melancólico, ella también lo sintió, su voz se quebró…otro silencio, otro corazón, esta vez era el de ella, lo escuchaba con claridad pero aún más…lo sentía con fuerza, allí estaba con él para darle el último abrazo antes de marcharse para siempre, en sus sueños a pesar de la distancia allí estaba. Un beso fue el adiós, era su hora, durante esos instantes su dolor se paralizó…sentía tranquilidad, calma, sosiego, pero algo rompió esos instantes, un susurro…hasta siempre.

Recuerdos


Recuerdo todos los momentos que uno a uno compartimos, que me enseñó a comprender lo que es vivir enamorada.

Recuerdo tu risa, tus besos, tus caricias, que correspondían a las mías en un perfecto lenguaje sin palabras.

Recuerdo las promesas que cada noche, cada día, nos hacíamos una a otra prometiéndonos cumplirlas.

Recuerdo nuestros sueños, ilusiones viéndonos juntas hasta el final de nuestras vidas.

Recuerdo nuestras riñas, que siempre acababan con un perdona, un te quiero, un te extraño.

Recuerdo nuestras noches en la distancia, largas y tediosas, desesperantes e interminables.

Recuerdo nuestros viajes largos, ansiados, breves e intensos.

Recuerdo nuestros abrazos, el primero abrió la puerta a lo que tantas veces habíamos soñado dormidas y despiertas, y también el último que tanto miedo tenía que todos los días soñé con que nunca llegaría.