
No porque te posea, simplemente porque te adueñaste de mí sin pedir permiso y ahora pretendes deshacerte tratando de que no me de cuenta, pero lo se. Poco a poco te alejas, disculpándote con excusas que ni tu misma puedes creer, pero yo hago por entender y sólo por no perderte para siempre.
Sé que no eres para mí, que nuestros destinos no se volverán a cruzar. Que aquel tiempo, no hace tanto, en el que todo eran esperanzas e ilusiones ya pasó, a mi que ahora tan sólo me queda el recuerdo sólo espero que por lo que alguna vez fuimos, el cariño no lo olvides y si alguna vez precisas de mi ayuda, sabes que ahí estaré.
Espero que te vaya bien, y que todos los sueños que algún día me dijiste trates de cumplir, los miedos que en alguna noche de complicidad me confesaste los superes y que la felicidad que tanto anhelas la consigas.
Nada más te digo que un beso, y hasta pronto.

